sábado, 12 de diciembre de 2015

Conflicto y Educación

¿Siempre hubo semáforos? ¿Cuándo se instalaron? ¿Por qué? ¿Siempre hubo siniestros de tránsito? ¿Ocurren en todas partes del mundo?  ¿Qué cuentan los abuelos y las abuelas sobre el tránsito en el barrio o en el pueblo, en su juventud? 


El tránsito no fue siempre lo que es hoy: vías, automóviles y normas de circulación fueron cambiando, conforme a los avances tecnológicos y a la búsqueda de soluciones para los problemas que se iban suscitando.
 Los transeúntes también fueron cambiando a lo largo del tiempo. Hoy coexisten muchas maneras de circular y transitar, manifiestas en las costumbres de distintos lugares de nuestro país y del mundo.
 Es importante tener en cuenta todo esto y preguntarnos por los cambios, ya que la posibilidad de problematizar situaciones de circulación en la vía pública y de orientar las actitudes de los transeúntes hacia una mayor protección de la vida, depende en buena medida de que podamos concebir otras modalidades posibles.
En este caso, los conflictos de tránsito se aprecian de diferente modo desde la óptica de los peatones, de quienes conducen un vehículo, de quienes son funcionarios del gobierno, o desde los medios de comunicación u otras organizaciones. Suele ocurrir que los transeúntes perciben la eficacia y pertinencia de las redes viales de una manera distinta que los que conducen vehículos livianos o de los automovilistas, por ejemplo.

Si Tomaste no Manejes


Usa el Cinturón:


Si Manejas, No te Distraigas



martes, 1 de diciembre de 2015

¿Perdido y Sin Conexión?


El programa Maps.me ahora no tiene costo. Permite guardar los mapas en teléfonos Android e iOS para usarla offline.



El GPS en el celular es un gran invento. Excepto cuando dependemos de Internet para saber cómo ir a algún lugar. Ahí entra Maps.Me, una de las mejores aplicaciones de 2014 según Google. El programa era pago pero ahora se puede bajar gratis.
La app está disponible para equipos Android y Apple, y no requiere conexión a Internet, igual que los GPS tradicionales: los mapas se descargan y se pueden usar en cualquier momento, de manera offline. Además de calles y rutas, el programa incluye información de lugares, estaciones de servicio, hoteles y restaurantes, entre otras cosas.

Por supuesto, para llegar a un destino, incluye indicaciones paso a paso, para colgarlo del vidrio del auto y poder arribar sin complicaciones. La información la toma de www.openstreetmap.org. Se puede descargar de acá para Android y de acá para equipos Apple. Los mapas de Argentina pesan 78 MB, cifra que aumenta a 256 para tener también la guía de navegación. Pero se pueden cargar esta información de cualquier lugar del mundo: ideal para no gastar Internet durante las vacaciones.






Fuente: http://tn.com.ar/tecno/

El coche autónomo de Google llegará en 2020

Google está que no para en 2015: esta vez en el sentido de que están intentando potenciar su proyecto de coche que se conduce sólo. Quieren que en 2020 esté entre el resto de nosotros, y ya están poniendo toda la carne en el asador para que el coche con piloto automático sea una realidad dentro de cinco años.
Google tiene proyectos muy ambiciosos entre manos, y uno de ellos es el de los coches que se conduce sólo: llevan mucho tiempo experimentando con coches en las carreteras, y una de sus últimas sorpresas ha sido un coche capaz de conducirse sólo. Confían tanto en las habilidades del coche que incluso lo lanzaron sin volante alguno, aunque luego se vieron obligados a introducir uno por seguridad.
Para los que no estéis al tanto, Google ha estado presente en el salón del automóvil de Detroit, evento estadounidense en el que los fabricantes de coches más importantes han presentado sus últimas novedades. Cada vez la tecnología está más metida en los automóviles, y Google no ha desaprovechado la ocasión para hacer unas cuantas reuniones con la excusa de ese salón del automóvil.



Coches que se conducen solos, una posible realidad en 2020

Google quiere tener su coche que se conduce sólo en las carreteras en 2020, así de claro y conciso es el anuncio. Chris Urmson, el director del proyecto, ha estado hablando con diferentes compañías para hacer posible el proyecto. Google tiene muchísimo que ofrecer al respecto, pero no piensan que sean capaces de hacerlo mejor ellos solos, y han estado hablando con General Motors, Ford, Toyota, Daimler y Volkswagen.
No es de extrañar que Volkswagen quiera ayudar en el proyecto cuando están tan comprometidos con la idea de conectar automoción y tecnología, pero lo cierto es que todavía no sabemos qué será de los coches con piloto automático de Google, en el sentido de que ni ellos mismos saben quién se encargará de la fabricación de los modelos finales.
En Mountain View están divididos entre dos posibilidades, según leemos en Reuters: la primera es que ellos mismos desarrollen su propio coche controlando todos los detalles, mientras que la segunda dejaría esa tarea a los grandes fabricantes para que Google produjera el software y los servicios con los que funcionaría el coche

Piloto automático y Android Auto: ¿la combinación perfecta?



Ahora mismo Android Auto está muy verde, ¿pero y si combinamos la plataforma que supone Android Auto con todas las posibilidades que ofrece este piloto automático? ¿El sistema definitivo combinando Android Auto y la conducción automática sin nuestra intervención?

Podría salir algo muy interesante si cada empresa pone de su parte, aunque todavía nos quedan cinco años en los que esperar a novedades. Mientras, ¿qué posibilidades le veis al coche de Google?







Fuente: http://www.elandroidelibre.com/

Si el frontal de tu coche se dobla… es que está bien hecho

Según hemos hecho alusión, la seguridad efectiva de una carrocería no puede ser demostrada en consideración aislada de su solidez o de la longitud o deformabilidad de sus zonas de contracción. Más bien, en caso de accidente tiene que actuar conjuntamente toda una serie de mecanismos de protección de modo que se limite sistemáticamente al mínimo posible el riesgo de sufrir lesiones. Eso presupone una construcción cuyo material y cuya estructura constituyan un conjunto minuciosamente pensado a fondo.
Para el desarrollo de carrocerías de esa índole, los fabricantes no sólo disponen de laboratorios y talleres bien preparados, sino también de un conjunto de experiencias reunidas en el curso de varias décadas y gran cantidad de datos de la investigación de accidentes. Aparte de ello, mediante simulación asistida por ordenador, pueden determinarse las posibles consecuencias de un accidente, ya desde antes de iniciar la construcción de un prototipo. Así es como la alta profesionalidad actúa con la alta tecnología, para seguir mejorando el comportamiento al impacto de los automóviles.
Un criterio esencial del concepto de seguridad consiste en que los automóviles adaptan su deformación a la gravedad del accidente. A esos efectos interviene, entre otras cosas, una detallada construcción integral, en la mayoría de vehículos nuevos, que consta de amortiguadores hidráulico-neumáticos del impacto, elementos amortiguadores antichoque mecánicos y largueros deformables. Los tres elementos constituyen un conjunto integral, que, en caso de choque, por así decirlo, participan instantáneamente en el proceso.
Degradación programada de la energía en caso de choque frontal.
Pequeños golpes de hasta 4 km/h no producen daño alguno.
Con una velocidad de choque de hasta 15 km/h entran en funcionamiento los tubos de acción solapada (fácilmente reparables).
Sólo a velocidades más altas empiezan a deformarse también los soportes del motor.
En colisiones frontales graves (a partir de 30 km/h), toda la estructura del frontal participa en la absorción de la energía.
De esta forma se lleva a cabo una absorción exactamente calculada y programada de la energía, a través de toda la gama de velocidades: los diferentes elementos no se deforman ni más ni menos de lo que resulta necesario en el caso concreto para la óptima protección de todos los implicados en el accidente. También ha sido considerada la posibilidad de mantener limitados los daños del vehículo mismo. Aparte de ello, mediante resistentes uniones transversales ha quedado establecido, que el sistema no sólo funcione perpendicularmente contra una pared, según el “choque clásico”, sino que también sea eficaz en caso de impacto contra un árbol, un obstáculo descentrado o de cualquier otra índole.



Sistema de combustible seguro

Si se derrama la gasolina de un automóvil accidentado se produce una situación de máximo peligro de incendio: basta con una sola chispa del sistema eléctrico o de chapas sometidas a fricción, para desencadenar un infierno en llamas. Por ese motivo no sólo ha de contarse con el deposito antichoque más seguro posible, sino también los conductos y demás componentes que integran el sistema de combustible, ya que la mayoría de los incendios de vehículos tienen sus orígenes en el motor. A este respecto también es importante la protección contra chispas producidas por posibles cortocircuitos del sistema eléctrico.
Los fabricantes han venido dedicándose intensamente desde hace varias décadas a este crítico capítulo de la seguridad pasiva. Esto se entiende por igual para el diseño y el posicionamiento del depósito, como también para la conducción y fijación de las tuberías. Resultando: medidas de protección confeccionadas específicamente para la posición de montaje de los sistemas de combustible. De esa forma se consigue la mayor protección posible para los ocupantes.

Sólido habitáculo antivuelco


Extrema resistencia del techo: también a esos efectos se producen numerosos prototipos en pormenorizado trabajo artesanal desde la fase de desarrollo de un nuevo modelo y se prueba su comportamiento en todas las situaciones de accidentes imaginables. La elevada resistencia del techo se consigue, sobre todo, por medio de resistentes perfiles y montantes de las ventanillas. A esto se añaden las zonas de transición redondeadas de los montantes hacia el techo, que garantizan la carga más uniforme posible del techo. También el parabrisas y la luneta posterior, en versión pegada, forman una unidad sólida con el resto de la carrocería que contribuye a la resistencia antivuelco de la celda del habitáculo.

¿Te acuerdas de revisar el estado y la presión de la rueda de auxilio?

Los neumáticos son uno de los tres elementos del coche fundamentales para la seguridad activa (neumáticos, amortiguadores y frenos). Por eso solemos recordarte cada poco que es importante que revises su estado de desgaste y los daños que puedan tener, así como la presión de inflado, al menos una vez al mes. Además de las cuatro ruedas de tu coche, ¿te has acordado de revisar también la quinta rueda, la de auxilio, esa que va casi siempre oculta debajo del maletero?
La realidad sigue mostrando que los conductores solemos descuidar un poco la revisión de los neumáticos, sobre todo en lo que respecta a la presión de inflado, donde cerca de la mitad de los vehículos suelen ir con la presión algo más baja de la recomendada. Sin embargo, es todavía mayor la cantidad de conductores que se olvidan por completo de la rueda de auxilio
La rueda de auxilio no es estrictamente obligatoria y tu vehículo puede que no lleve una, siempre y cuando la sustituya por un equipo que te permita reparar un pinchazo fortuito. Si tu coche lleva rueda de auxilio, ¿te acuerdas de echarle un ojo cada cierto tiempo? ¿la revisas a la vez que revisas la presión del aire de las ruedas que van montadas?

¿Cuándo fue la última vez que revisaste la presión de la rueda de auxilio?

Sea la rueda de auxilio del mismo tamaño y tipo que las ruedas que lleva montadas el vehículo, aunque sea con una llanta diferente (por ejemplo una de acero económica), o sea una rueda de auxilio de emergencia, algo más pequeña, en anchura y diámetro, hay que revisar su estado y presión con la misma periodicidad que el resto de la ruedas del coche: al menos una vez al mes.
Sin duda lo más importante es revisar la presión de inflado, pues con el paso del tiempo, aunque no se utilice, la presión del aire irá disminuyendo. El día que tengas que utilizar la rueda de auxilio para solventar un pinchazo, será una sorpresa nada agradable encontrarte que la rueda de auxilio que llevabas confiado en el maletero está desinflada y no te va a ayudar a salir del entuerto. Recuerda también que un neumático con menos presión de la indicada consume más y se comporta peor (peor estabilidad, más distancia de frenado).
Aunque algo menos importante porque tardará más tiempo en suceder, recuerda que los neumáticos tienen fecha de caducidad. Esta puede alargarse un poco en la rueda de auxilio pues al ir guardada bajo el maletero no está expuesta a cambios de temperatura tan extremos ni tampoco a la radiación solar directa, que hacen que el compuesto de goma se deteriore más rápido, pierda elasticidad y ya no ofrezca las mismas prestaciones y seguridad. Para un neumático que se esté usando, la fecha de caducidad son 5 años desde su montaje, sin embargo para una rueda que se almacena, como la de auxilio, la caducidad suele considerarse entre los 8 y 10 años.

Tampoco es recomendable utilizar como neumático de auxilio uno usado que hayas decidido guardar: si fue utilizado su caducidad llegará antes (los 5 años que te hemos dicho), pero además si su desgaste es grande, sus prestaciones son peores, hablando de adherencia, de evacuación de agua y de frenado, que si el neumático tiene el dibujo en buen estado (eso por no citar que puede tener otros daños). Es mejor no escatimar en tu seguridad por unos pocos pesos.

¿Cómo comprar adecuadamente un casco?

Nuestra primera línea de defensa cuando circulamos en moto es el casco. Sirve tanto de elemento de seguridad activa impidiendo que el aire penetre en nuestros ojos y nos dificulte la visión, así como de elemento de seguridad pasiva en caso de caída protegiendo nuestra cabeza. Pero para ello es muy importante que elijamos un modelo que nos quede correctamente ajustado en nuestra cabeza. ¿Sabemos por lo tanto cómo comprar adecuadamente un casco?
Porque aunque pueda parecer lo contrario, dos cascos de la misma talla no tiene porqué ajustarnos igual en nuestra cabeza, de igual forma que dos zapatos del mismo número puede que no nos queden igual. A lo mejor uno nos está pequeño o demasiado grande. En los cascos ocurre prácticamente lo mismo. El siguiente vídeo muestra los consejos más importantes a tener en cuenta.





Cuando nos disponemos a comprar un casco, lo primero es partir de la talla que según el perímetro de nuestra cabeza nos serviría. Para ello tenemos que medir el contorno por encima de las cejas y la nuca y trasladar ese número a las tablas de los fabricantes, que nos dirán exactamente a qué talla corresponde.
El siguiente paso es colocarlo correctamente, deslizándolo hacia atrás desde la frente y a la nuca. Es el momento de comprobar holguras moviendo el casco hacia los lados, hacia arriba y hacia abajo. Si notamos que en la zona de la frente y parte alta de la cabeza nos baila, necesitaremos una talla menos.
Una vez abrochado, comprobaremos que no se nos puede salir de la cabeza tirando del barbuquejo en dirección a la boca. Comprobaremos también el ajuste en las mejillas porque si nos queda muy apretado o suelto, deberemos preguntar al fabricante si tiene carrilleras de diferentes grosores para conseguir un ajuste óptimo.
El casco debe quedar apretado pero sin hacer daño por lo que tras unos minutos con él puesto lo quitaremos y buscaremos en nuestro rostro marcas rojas de posibles lugares donde nos queda más justo. Es el momento de comparar con otra talla o con otros fabricantes y ver si otro nos puede quedar mejor.

Por último, es el momento de elegir la decoración que más nos guste o que mejor combine con nuestra moto y salir a disfrutar a la carretera.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Seguridad

Los elementos de seguridad del vehículo


El avance de la tecnología ha posibilitado el desarrollo de sistemas de seguridad que, por un lado, hacen más confortable la circulación en un vehículo y, por el otro, nos protegen ante la posibilidad de un siniestro vial. Durante la circulación, estos elementos adquieren suma importancia y, por eso, resulta fundamental que como conductores los conozcamos para poder optimizar su utilidad. Estos elementos se agrupan en tres categorías: Seguridad Activa, Seguridad Pasiva y Seguridad Preventiva.

SEGURIDAD ACTIVA 

La Seguridad Activa está orientada a evitar al máximo los siniestros viales y comprende todas las soluciones que garanticen una frenada estable y potente, buenas recuperaciones y un comportamiento previsible que nos permita superar las posibles situaciones críticas.

En el automóvil, la Seguridad Activa está compuesta por:

    • Sistema de Suspensión (amortiguadores)
    • Sistema de Frenos
    • Sistema de Dirección
    • Neumáticos

En el motovehículo, la seguridad Activa, además del sistema de frenos, el sistema de suspensión, el sistema de dirección y los neumáticos, la seguridad activa en las motos depende mayormente del conductor, ya que su cuerpo está expuesto de forma directa al entorno del espacio vial. Es por esto que para evitar que se produzcan siniestros, es el conductor quien debe tomar ciertos recaudos importantes, como el hecho de hacerse visible ante otros transeúntes y respetar todas las normas de tránsito.

SEGURIDAD PASIVA Y SEGURIDAD PREVENTIVA

Los dispositivos comprendidos en la Seguridad Pasiva reducen al mí- nimo los daños que se pueden producir cuando acontece un siniestro. La Seguridad Preventiva, en cambio, está compuesta por el conjunto de soluciones técnicas y el contenido de los elementos que hacen distendida la vida a bordo del vehículo.

En el automóvil, la Seguridad Pasiva está compuesta por:
  • Airbag
  • Cinturones de Seguridad
  • Apoya Cabezas
  • Asientos
Entre otros.

En el motovehículo, la Seguridad Pasiva está compuesta por:
  • Casco
La Seguridad Preventiva está compuesta por:
  • Confort y Ergonómica
  • Visibilidad
  • Climatización
  • Cableado y Elementos Eléctricos
Entre Otros.

En el motovehículo, la Seguridad Preventiva está compuesta por:
  • Luces
  • Anteojos de Seguridad
  • Vestimenta

Señales Viales

Las Señales Viales 

El espacio público por el cual transitamos se encuentra señalizado y demarcado conforme a un sistema de reglas de circulación, que se expresan a través de señales, símbolos y marcas de señalamiento vial. Estas señales son los medios que indican a los usuarios la forma adecuada y segura de circular. Los colores de esas señales permiten identificarlas fácilmente: rojo, amarillo, verde, azul, negro y blanco.
Para circular por el espacio público es importante que conozcamos los tipos de señales existentes: la demarcación horizontal, la señalización luminosa y la señalización vertical.

La demarcación horizontal 

Las marcas viales o demarcación horizontal son las señales de tránsito dibujadas sobre la calzada con el fin de regular, transmitir órdenes, advertir, informar y encauzar la circulación.
Los conductores debemos tener en cuenta que no se debe circular sobre ellas. Los colores usados para la demarcación de estas señales son el blanco, amarillo y rojo.




Señalización Luminosa 

Son señales con luz propia, continua o intermitente, destinadas a todas las personas que circulan por el espacio público. Sirven para transmitir órdenes o prohibiciones que modifican las reglas generales del caso, advertir durante determinadas circunstancias, encauzar y regular la circulación, mediante la utilización de colores, flechas o figuras específicas con ubicación y formas predeterminadas. Están controladas por dispositivos manuales o automáticos de tecnología mecánica o electrónica.
 El semáforo es el dispositivo de control que asigna en forma alternativa el derecho de paso a cada movimiento o grupo de movimientos de vehículos o peatones que confluyen sobre un determinado punto de la vía. Asimismo, advierten riesgos a la circulación. 
Se encuentran ubicados en las proximidades de la intersección que regula con caras hacia todos los sentidos de circulación a los que está destinado. El ciclo de un semáforo es el tiempo total que transcurre hasta que vuelve a aparecer la misma luz con la que se inició el ciclo.



Señalización vertical

 Son señales de regulación del tránsito, destinadas -(en su gran mayoría) a los conductores de vehículos, colocadas al costado de la vía o elevadas sobre la calzada (aéreas). 
Estas señales se dividen en 3 categorías:

a. Señales reglamentarias 

Las señales reglamentarias nos indican lo que se puede hacer o lo que está prohibido durante la circulación. Generalmente, estas señales son de forma circular de color blanco con borde rojo y símbolo en color negro, con excepción de las señales PARE, CEDA EL PASO y CONTRAMANO. Las señales con fondo azul y borde rojo son de permisión con restricción.



b. Señales preventivas

Cumplen la función de advertirnos sobre situaciones presentes en la vía pública que no garantizan una tránsito seguro por las calles o vías de circulación. No imparten directivas pero ante una advertencia el conductor debe adoptar una actitud o conducta adecuada. Se caracterizan por tener forma cuadrada y fondo amarillo con diagonal vertical, borde y símbolo negro. Las de máximo peligro tienen forma triangular.



c. Señales informativas 

Sirven para indicar y orientar a los conductores sobre cuestiones relacionadas a la ruta, el destino o los servicios. Las señales de ruta o destino son rectangulares con fondo verde, símbolo y texto en color blanco. Las señales de servicio poseen fondo de color azul, símbolo negro con texto y cuadrado interior en color blanco.





sábado, 28 de noviembre de 2015

¿De qué hablamos cuando hablamos de educación en seguridad vial?

Lo primero que viene a la mente son las reglas y normas que debemos conocer -incluidas las señales- para transitar por diferentes vías de circulación (caminos, calles, rutas, autopistas). Sin embargo, también es parte de la educación vial el modo en el que nos vinculamos con los otros cuando transitamos y circulamos por los espacios públicos: porque las personas nos desplazamos en un espacio que es social. 

Nuestro transitar ocurre en un tiempo y un espacio en el que también se mueven otros. De este modo, influye y es influido por el desplazamiento de los demás: la relación de los sujetos entre sí, los modos de tratarse y respetarse unos con otros, de fijar prioridades para el paso, la conciencia de la propia libertad -y de la responsabilidad que ésta conlleva-, así como las consecuencias de las propias acciones. De este modo, se hace énfasis en el ciudadano que se desplaza por una red vial, en la persona que transita, cualquiera sea el medio o la forma que utilice para desplazarse