lunes, 14 de diciembre de 2015
Material Didáctico
En esta Sección se podrá encontrar material didáctico para poder usar, tanto en el aula con los alumno, como en conferencia de educación vial:
Presentación en Prezi - Educación Vial
Presentación en Prezi - Educación Vial
sábado, 12 de diciembre de 2015
Conflicto y Educación
¿Siempre hubo semáforos? ¿Cuándo se instalaron? ¿Por qué? ¿Siempre hubo siniestros de tránsito? ¿Ocurren en todas partes del mundo? ¿Qué cuentan los abuelos y las abuelas sobre el tránsito en el barrio o en el pueblo, en su juventud?
El tránsito no fue siempre lo que es hoy: vías, automóviles y normas de circulación fueron cambiando, conforme a los avances tecnológicos y a la búsqueda de soluciones para los problemas que se iban suscitando.
Los transeúntes también fueron cambiando a lo largo del tiempo. Hoy coexisten muchas maneras de circular y transitar, manifiestas en las costumbres de distintos lugares de nuestro país y del mundo.
Es importante tener en cuenta todo esto y preguntarnos por los cambios, ya que la posibilidad de problematizar situaciones de circulación en la vía pública y de orientar las actitudes de los transeúntes hacia una mayor protección de la vida, depende en buena medida de que podamos concebir otras modalidades posibles.
En este caso, los conflictos de tránsito se aprecian de diferente modo desde la óptica de los peatones, de quienes conducen un vehículo, de quienes son funcionarios del gobierno, o desde los medios de comunicación u otras organizaciones. Suele ocurrir que los transeúntes perciben la eficacia y pertinencia de las redes viales de una manera distinta que los que conducen vehículos livianos o de los automovilistas, por ejemplo.
martes, 1 de diciembre de 2015
¿Perdido y Sin Conexión?
El
programa Maps.me ahora no tiene costo. Permite guardar los mapas en teléfonos
Android e iOS para usarla offline.
El
GPS en el celular es un gran invento. Excepto cuando dependemos de Internet
para saber cómo ir a algún lugar. Ahí entra Maps.Me, una de las mejores
aplicaciones de 2014 según Google. El programa era pago pero ahora se puede
bajar gratis.
La
app está disponible para equipos Android y Apple, y no requiere conexión a
Internet, igual que los GPS tradicionales: los mapas se descargan y se pueden
usar en cualquier momento, de manera offline. Además de calles y rutas, el
programa incluye información de lugares, estaciones de servicio, hoteles y
restaurantes, entre otras cosas.
Por
supuesto, para llegar a un destino, incluye indicaciones paso a paso, para
colgarlo del vidrio del auto y poder arribar sin complicaciones. La información
la toma de www.openstreetmap.org. Se puede descargar de acá para Android y de
acá para equipos Apple. Los mapas de Argentina pesan 78 MB, cifra que aumenta a
256 para tener también la guía de navegación. Pero se pueden cargar esta
información de cualquier lugar del mundo: ideal para no gastar Internet durante
las vacaciones.
Fuente: http://tn.com.ar/tecno/
El coche autónomo de Google llegará en 2020
Google
está que no para en 2015: esta vez en el sentido de que están intentando
potenciar su proyecto de coche que se conduce sólo. Quieren que en 2020 esté
entre el resto de nosotros, y ya están poniendo toda la carne en el asador para
que el coche con piloto automático sea una realidad dentro de cinco años.
Google
tiene proyectos muy ambiciosos entre manos, y uno de ellos es el de los coches
que se conduce sólo: llevan mucho tiempo experimentando con coches en las
carreteras, y una de sus últimas sorpresas ha sido un coche capaz de conducirse
sólo. Confían tanto en las habilidades del coche que incluso lo lanzaron sin
volante alguno, aunque luego se vieron obligados a introducir uno por
seguridad.
Para
los que no estéis al tanto, Google ha estado presente en el salón del automóvil
de Detroit, evento estadounidense en el que los fabricantes de coches más
importantes han presentado sus últimas novedades. Cada vez la tecnología está más
metida en los automóviles, y Google no ha desaprovechado la ocasión para hacer
unas cuantas reuniones con la excusa de ese salón del automóvil.
Coches que se conducen
solos, una posible realidad en 2020
Google
quiere tener su coche que se conduce sólo en las carreteras en 2020, así de
claro y conciso es el anuncio. Chris Urmson, el director del proyecto, ha
estado hablando con diferentes compañías para hacer posible el proyecto. Google
tiene muchísimo que ofrecer al respecto, pero no piensan que sean capaces de
hacerlo mejor ellos solos, y han estado hablando con General Motors, Ford,
Toyota, Daimler y Volkswagen.
No
es de extrañar que Volkswagen quiera ayudar en el proyecto cuando están tan
comprometidos con la idea de conectar automoción y tecnología, pero lo cierto
es que todavía no sabemos qué será de los coches con piloto automático de
Google, en el sentido de que ni ellos mismos saben quién se encargará de la
fabricación de los modelos finales.
En
Mountain View están divididos entre dos posibilidades, según leemos en Reuters:
la primera es que ellos mismos desarrollen su propio coche controlando todos
los detalles, mientras que la segunda dejaría esa tarea a los grandes
fabricantes para que Google produjera el software y los servicios con los que funcionaría
el coche
Ahora
mismo Android Auto está muy verde, ¿pero y si combinamos la plataforma que
supone Android Auto con todas las posibilidades que ofrece este piloto
automático? ¿El sistema definitivo combinando Android Auto y la conducción
automática sin nuestra intervención?
Podría
salir algo muy interesante si cada empresa pone de su parte, aunque todavía nos
quedan cinco años en los que esperar a novedades. Mientras, ¿qué posibilidades
le veis al coche de Google?
Fuente: http://www.elandroidelibre.com/
Fuente: http://www.elandroidelibre.com/
Si el frontal de tu coche se dobla… es que está bien hecho
Según hemos hecho alusión, la
seguridad efectiva de una carrocería no puede ser demostrada en consideración
aislada de su solidez o de la longitud o deformabilidad de sus zonas de
contracción. Más bien, en caso de accidente tiene que actuar conjuntamente toda
una serie de mecanismos de protección de modo que se limite sistemáticamente al
mínimo posible el riesgo de sufrir lesiones. Eso presupone una construcción
cuyo material y cuya estructura constituyan un conjunto minuciosamente pensado
a fondo.
Para el desarrollo de carrocerías
de esa índole, los fabricantes no sólo disponen de laboratorios y talleres bien
preparados, sino también de un conjunto de experiencias reunidas en el curso de
varias décadas y gran cantidad de datos de la investigación de accidentes.
Aparte de ello, mediante simulación asistida por ordenador, pueden determinarse
las posibles consecuencias de un accidente, ya desde antes de iniciar la
construcción de un prototipo. Así es como la alta profesionalidad actúa con la
alta tecnología, para seguir mejorando el comportamiento al impacto de los
automóviles.
Un criterio esencial del concepto
de seguridad consiste en que los automóviles adaptan su deformación a la
gravedad del accidente. A esos efectos interviene, entre otras cosas, una
detallada construcción integral, en la mayoría de vehículos nuevos, que consta
de amortiguadores hidráulico-neumáticos del impacto, elementos amortiguadores
antichoque mecánicos y largueros deformables. Los tres elementos constituyen un
conjunto integral, que, en caso de choque, por así decirlo, participan
instantáneamente en el proceso.
Degradación programada de la
energía en caso de choque frontal.
Pequeños golpes de hasta 4 km/h no
producen daño alguno.
Con una velocidad de choque de
hasta 15 km/h entran en funcionamiento los tubos de acción solapada (fácilmente
reparables).
Sólo a velocidades más altas
empiezan a deformarse también los soportes del motor.
En colisiones frontales graves (a
partir de 30 km/h), toda la estructura del frontal participa en la absorción de
la energía.
De esta forma se lleva a cabo una
absorción exactamente calculada y programada de la energía, a través de toda la
gama de velocidades: los diferentes elementos no se deforman ni más ni menos de
lo que resulta necesario en el caso concreto para la óptima protección de todos
los implicados en el accidente. También ha sido considerada la posibilidad de
mantener limitados los daños del vehículo mismo. Aparte de ello, mediante resistentes
uniones transversales ha quedado establecido, que el sistema no sólo funcione
perpendicularmente contra una pared, según el “choque clásico”, sino que
también sea eficaz en caso de impacto contra un árbol, un obstáculo descentrado
o de cualquier otra índole.
Sistema de combustible seguro
Si se derrama la gasolina de un
automóvil accidentado se produce una situación de máximo peligro de incendio:
basta con una sola chispa del sistema eléctrico o de chapas sometidas a
fricción, para desencadenar un infierno en llamas. Por ese motivo no sólo ha de
contarse con el deposito antichoque más seguro posible, sino también los
conductos y demás componentes que integran el sistema de combustible, ya que la
mayoría de los incendios de vehículos tienen sus orígenes en el motor. A este
respecto también es importante la protección contra chispas producidas por
posibles cortocircuitos del sistema eléctrico.
Los fabricantes han venido
dedicándose intensamente desde hace varias décadas a este crítico capítulo de
la seguridad pasiva. Esto se entiende por igual para el diseño y el
posicionamiento del depósito, como también para la conducción y fijación de las
tuberías. Resultando: medidas de protección confeccionadas específicamente para
la posición de montaje de los sistemas de combustible. De esa forma se consigue
la mayor protección posible para los ocupantes.
Sólido habitáculo antivuelco
Extrema resistencia del techo:
también a esos efectos se producen numerosos prototipos en pormenorizado
trabajo artesanal desde la fase de desarrollo de un nuevo modelo y se prueba su
comportamiento en todas las situaciones de accidentes imaginables. La elevada
resistencia del techo se consigue, sobre todo, por medio de resistentes
perfiles y montantes de las ventanillas. A esto se añaden las zonas de
transición redondeadas de los montantes hacia el techo, que garantizan la carga
más uniforme posible del techo. También el parabrisas y la luneta posterior, en
versión pegada, forman una unidad sólida con el resto de la carrocería que contribuye
a la resistencia antivuelco de la celda del habitáculo.
¿Te acuerdas de revisar el estado y la presión de la rueda de auxilio?
Los
neumáticos son uno de los tres
elementos del coche fundamentales para la seguridad activa (neumáticos,
amortiguadores y frenos). Por eso solemos recordarte cada poco que es
importante que revises su estado de desgaste y los daños que puedan tener, así
como la presión de inflado, al menos una vez al mes. Además de las cuatro
ruedas de tu coche, ¿te has acordado de revisar también la quinta rueda, la de
auxilio, esa que va casi siempre oculta debajo del maletero?
La
realidad sigue mostrando que los conductores solemos descuidar un poco la
revisión de los neumáticos, sobre todo en lo que respecta a la presión de
inflado, donde cerca de la mitad de los vehículos suelen ir con la presión algo
más baja de la recomendada. Sin embargo, es todavía mayor la cantidad de
conductores que se olvidan por completo de
la rueda de auxilio
La rueda de auxilio
no es estrictamente obligatoria
y tu vehículo puede que no lleve una, siempre y cuando la sustituya por un
equipo que te permita reparar un pinchazo fortuito. Si tu coche lleva rueda de
auxilio, ¿te acuerdas de echarle un ojo cada cierto tiempo? ¿la revisas a la
vez que revisas la presión del aire de las ruedas que van montadas?
¿Cuándo fue la última
vez que revisaste la presión de la rueda de auxilio?
Sea
la rueda de auxilio del mismo tamaño y tipo que las ruedas que lleva montadas
el vehículo, aunque sea con una llanta diferente (por ejemplo una de acero
económica), o sea una rueda de auxilio de emergencia, algo más pequeña, en
anchura y diámetro, hay que revisar su
estado y presión con la misma periodicidad que el resto de la ruedas del coche:
al menos una vez al mes.
Sin
duda lo más importante es revisar la presión
de inflado, pues con el paso del tiempo, aunque no se utilice, la presión
del aire irá disminuyendo. El día que tengas que utilizar la rueda de auxilio
para solventar un pinchazo, será una sorpresa nada agradable encontrarte que la
rueda de auxilio que llevabas confiado en el maletero está desinflada y no te
va a ayudar a salir del entuerto. Recuerda también que un neumático con menos
presión de la indicada consume más y se comporta peor (peor estabilidad, más
distancia de frenado).
Aunque
algo menos importante porque tardará más tiempo en suceder, recuerda que los neumáticos tienen fecha de caducidad.
Esta puede alargarse un poco en la rueda de auxilio pues al ir guardada bajo el
maletero no está expuesta a cambios de temperatura tan extremos ni tampoco a la
radiación solar directa, que hacen que el compuesto de goma se deteriore más
rápido, pierda elasticidad y ya no ofrezca las mismas prestaciones y seguridad.
Para un neumático que se esté usando, la fecha de caducidad son 5 años desde su
montaje, sin embargo para una rueda que se almacena, como la de auxilio, la
caducidad suele considerarse entre los 8 y 10 años.
Tampoco
es recomendable utilizar como neumático
de auxilio uno usado que hayas decidido guardar: si fue utilizado su
caducidad llegará antes (los 5 años que te hemos dicho), pero además si su
desgaste es grande, sus prestaciones son peores, hablando de adherencia, de
evacuación de agua y de frenado, que si el neumático tiene el dibujo en buen
estado (eso por no citar que puede tener otros daños). Es mejor no escatimar en
tu seguridad por unos pocos pesos.
¿Cómo comprar adecuadamente un casco?
Nuestra
primera línea de defensa cuando circulamos en moto es el casco. Sirve tanto de
elemento de seguridad activa impidiendo que el aire penetre en nuestros ojos y
nos dificulte la visión, así como de elemento de seguridad pasiva en caso de
caída protegiendo nuestra cabeza. Pero para ello es muy importante que elijamos
un modelo que nos quede correctamente ajustado en nuestra cabeza. ¿Sabemos por
lo tanto cómo comprar adecuadamente un casco?
Porque
aunque pueda parecer lo contrario, dos cascos de la misma talla no tiene porqué
ajustarnos igual en nuestra cabeza, de igual forma que dos zapatos del mismo
número puede que no nos queden igual. A lo mejor uno nos está pequeño o
demasiado grande. En los cascos ocurre prácticamente lo mismo. El siguiente
vídeo muestra los consejos más importantes a tener en cuenta.
Cuando
nos disponemos a comprar un casco, lo primero es partir de la talla que según
el perímetro de nuestra cabeza nos serviría. Para ello tenemos que medir el
contorno por encima de las cejas y la nuca y trasladar ese número a las tablas
de los fabricantes, que nos dirán exactamente a qué talla corresponde.
El
siguiente paso es colocarlo correctamente, deslizándolo hacia atrás desde la
frente y a la nuca. Es el momento de comprobar holguras moviendo el casco hacia
los lados, hacia arriba y hacia abajo. Si notamos que en la zona de la frente y
parte alta de la cabeza nos baila, necesitaremos una talla menos.
Una
vez abrochado, comprobaremos que no se nos puede salir de la cabeza tirando del
barbuquejo en dirección a la boca. Comprobaremos también el ajuste en las
mejillas porque si nos queda muy apretado o suelto, deberemos preguntar al
fabricante si tiene carrilleras de diferentes grosores para conseguir un ajuste
óptimo.
El
casco debe quedar apretado pero sin hacer daño por lo que tras unos minutos con
él puesto lo quitaremos y buscaremos en nuestro rostro marcas rojas de posibles
lugares donde nos queda más justo. Es el momento de comparar con otra talla o
con otros fabricantes y ver si otro nos puede quedar mejor.
Por
último, es el momento de elegir la decoración que más nos guste o que mejor
combine con nuestra moto y salir a disfrutar a la carretera.
lunes, 30 de noviembre de 2015
Seguridad
Los elementos de seguridad del vehículo
El avance de la tecnología ha posibilitado el desarrollo de sistemas de seguridad que, por un lado, hacen más confortable la circulación en un vehículo y, por el otro, nos protegen ante la posibilidad de un siniestro vial. Durante la circulación, estos elementos adquieren suma importancia y, por eso, resulta fundamental que como conductores los conozcamos para poder optimizar su utilidad. Estos elementos se agrupan en tres categorías: Seguridad Activa, Seguridad Pasiva y Seguridad Preventiva.
SEGURIDAD ACTIVA
La Seguridad Activa está orientada a evitar al máximo los siniestros viales y comprende todas las soluciones que garanticen una frenada estable y potente, buenas recuperaciones y un comportamiento previsible que nos permita superar las posibles situaciones críticas.
En el automóvil, la Seguridad Activa está compuesta por:
• Sistema de Suspensión (amortiguadores)
• Sistema de Frenos
• Sistema de Dirección
• Neumáticos
En el motovehículo, la seguridad Activa, además del sistema de frenos, el sistema de suspensión, el sistema de dirección y los neumáticos, la seguridad activa en las motos depende mayormente del conductor, ya que su cuerpo está expuesto de forma directa al entorno del espacio vial. Es por esto que para evitar que se produzcan siniestros, es el conductor quien debe tomar ciertos recaudos importantes, como el hecho de hacerse visible ante otros transeúntes y respetar todas las normas de tránsito.
SEGURIDAD PASIVA Y SEGURIDAD PREVENTIVA
Los dispositivos comprendidos en la Seguridad Pasiva reducen al mí- nimo los daños que se pueden producir cuando acontece un siniestro. La Seguridad Preventiva, en cambio, está compuesta por el conjunto de soluciones técnicas y el contenido de los elementos que hacen distendida la vida a bordo del vehículo.
En el automóvil, la Seguridad Pasiva está compuesta por:
- Airbag
- Cinturones de Seguridad
- Apoya Cabezas
- Asientos
En el motovehículo, la Seguridad Pasiva está compuesta por:
- Casco
- Confort y Ergonómica
- Visibilidad
- Climatización
- Cableado y Elementos Eléctricos
En el motovehículo, la Seguridad Preventiva está compuesta por:
- Luces
- Anteojos de Seguridad
- Vestimenta
Señales Viales
Las Señales Viales
El espacio público por el cual transitamos se encuentra señalizado y demarcado conforme a un sistema de reglas de circulación, que se expresan a través de señales, símbolos y marcas de señalamiento vial. Estas señales son los medios que indican a los usuarios la forma adecuada y segura de circular. Los colores de esas señales permiten identificarlas fácilmente: rojo, amarillo, verde, azul, negro y blanco.Para circular por el espacio público es importante que conozcamos los tipos de señales existentes: la demarcación horizontal, la señalización luminosa y la señalización vertical.
La demarcación horizontal
Las marcas viales o demarcación horizontal son las señales de tránsito dibujadas sobre la calzada con el fin de regular, transmitir órdenes, advertir, informar y encauzar la circulación.Los conductores debemos tener en cuenta que no se debe circular sobre ellas. Los colores usados para la demarcación de estas señales son el blanco, amarillo y rojo.
Señalización Luminosa
Son señales con luz propia, continua o intermitente, destinadas a
todas las personas que circulan por el espacio público. Sirven para
transmitir órdenes o prohibiciones que modifican las reglas generales
del caso, advertir durante determinadas circunstancias, encauzar y
regular la circulación, mediante la utilización de colores, flechas o figuras
específicas con ubicación y formas predeterminadas. Están controladas
por dispositivos manuales o automáticos de tecnología
mecánica o electrónica.
El semáforo es el dispositivo de control que asigna en forma alternativa
el derecho de paso a cada movimiento o grupo de movimientos
de vehículos o peatones que confluyen sobre un determinado
punto de la vía. Asimismo, advierten riesgos a la circulación.
Se encuentran ubicados en las proximidades de la intersección que
regula con caras hacia todos los sentidos de circulación a los que
está destinado. El ciclo de un semáforo es el tiempo total que transcurre
hasta que vuelve a aparecer la misma luz con la que se inició
el ciclo.
Señalización vertical
Son señales de regulación del tránsito, destinadas -(en su gran mayoría) a los conductores de vehículos, colocadas al costado de la
vía o elevadas sobre la calzada (aéreas).
Estas señales se dividen en 3 categorías:
a. Señales reglamentarias
Las señales reglamentarias nos indican lo que se puede hacer o lo
que está prohibido durante la circulación. Generalmente, estas señales son de forma circular de color blanco con borde rojo y símbolo
en color negro, con excepción de las señales PARE, CEDA EL PASO y
CONTRAMANO. Las señales con fondo azul y borde rojo son de permisión
con restricción.
b. Señales preventivas
Cumplen la función de advertirnos sobre situaciones presentes en la vía
pública que no garantizan una tránsito seguro por las calles o vías de circulación.
No imparten directivas pero ante una advertencia el conductor
debe adoptar una actitud o conducta adecuada. Se caracterizan por tener
forma cuadrada y fondo amarillo con diagonal vertical, borde y símbolo
negro. Las de máximo peligro tienen forma triangular.
c. Señales informativas
Sirven para indicar y orientar a los
conductores sobre cuestiones relacionadas
a la ruta, el destino o
los servicios. Las señales de ruta o
destino son rectangulares con
fondo verde, símbolo y texto en
color blanco. Las señales de servicio
poseen fondo de color azul,
símbolo negro con texto y cuadrado
interior en color blanco.
sábado, 28 de noviembre de 2015
¿De qué hablamos cuando hablamos de educación en seguridad vial?
Lo primero que viene a la mente son las reglas y normas que debemos
conocer -incluidas las señales- para transitar por diferentes vías de circulación
(caminos, calles, rutas, autopistas). Sin embargo, también es
parte de la educación vial el modo en el que nos vinculamos con los
otros cuando transitamos y circulamos por los espacios públicos: porque
las personas nos desplazamos en un espacio que es social.
Nuestro transitar ocurre en un tiempo y un espacio en el que también
se mueven otros. De este modo, influye y es influido por el desplazamiento
de los demás: la relación de los sujetos entre sí, los modos de
tratarse y respetarse unos con otros, de fijar prioridades para el paso,
la conciencia de la propia libertad -y de la responsabilidad que ésta conlleva-,
así como las consecuencias de las propias acciones. De este
modo, se hace énfasis en el ciudadano que se desplaza por una red
vial, en la persona que transita, cualquiera sea el medio o la forma que
utilice para desplazarse
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